Cappuccino vs. Latte: ¿Cuál es la diferencia?

Con azúcar, sin azúcar, tibio o caliente. Todos hemos tomado, al menos una vez, alguna de estas deliciosas bebidas. Si bien, el sabor es muy similar, existen algunas diferencias entre ellas que hoy te enseñaremos para que seas un experto en café.


Empecemos con el cappuccino. Existen varias teorías de su origen, la más sonada se remonta al siglo XIX, específicamente el año 1863. Después de la victoria vienesa sobre el imperio otomano, un monje de la orden de los capuchinos se encontró con algunos sacos de café abandonados por los turcos. Este los llevó al monasterio y preparó una bebida con los granos de café como base, la cual resultó con un sabor muy intenso. Con el afán de rebajarla, añadió leche, crema y miel, dando como resultado una bebida que fue nombrada en honor a la orden monástica: capuchino.


El latte contiene aún más teorías de su origen, con las cuales podemos hacer un post completo. La más famosa determina que tiene origen italiano. Podemos encontrarnos otras que refieren el origen al Cafe Au Lait francés. Lo cierto es que ninguna está comprobada por completo, y continúa el debate sobre su verdadero origen.


Después de un poco de historia, vayamos a las diferencias entre una y otra. Ambas comparten los mismos ingredientes: espresso y leche. ¿Donde está la diferencia? En la forma de prepararlos y la proporción entre ellos.



Para hacer un cappuccino, la proporción ideal es 1-1-1. Es decir, 1 parte de espresso, por 1 parte de leche, por 1 parte espuma. Esta fórmula nos permite obtener un sabor más intenso del café, en comparación con un latte, ya que contiene menos leche. Lo ideal es que las 3 capas queden bien marcadas, o separadas. Se dice que un buen barista puede determinar si el cappuccino esta hecho de manera correcta con sólo pesarlo.


En cambio, para hacer un latte, la proporción ideal es 1-2. Esto representa 1 parte de espresso por 2 de leche. Una de las grandes diferencias contra un cappuccino es que la leche debe de ir cremada, no espumada. Esto le brinda una textura distinta, ya que se obtiene una mezcla homogénea. Al concluir, se agrega una muy ligera capa de espuma para darle el toque final.

 


Ambas tienen sus características y particularidades. La espuma del cappuccino nos brinda una experiencia única y un sabor inigualable. La textura del latte nos permite saborear esa cremosidad tan característica, y que muchos amamos. Todo esto es complementado con el toque que cada barista imprime en las bebidas a la hora de prepararlas, así como los saborizantes, endulzantes y toppings que cada quien agrega para lograr el sabor ideal.


Con esta información, te recomendamos correr a nosotros y pedir alguna de estas delicias. Comprobar por ti mismo la diferencia entre ambas, y decidir cual es tu favorito, es una experiencia que te recomendamos ampliamente. ¡Estamos seguros que la decisión será sumamente difícil de tomar!

SALVE CasaNiza

Niza 15, Juárez, CDMX

@salvecasaniza

www.salvecasaniza.com

30 vistas